Dominación Femenina y Elise Sutton

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05 mayo 2006

El arnés consolador 2 (Elise Sutton)

  • ¿Pueden las Mujeres disfrutar de mejores orgasmos siendo ellas quienes penetran en vez de ser penetradas?

  • ¿Se está convirtiendo la penetración del hombre a la Mujer en algo degradante y con connotaciones sumisas para ellas?

  • ¿Está la Mujer arrumbando la penetración por parte del hombre en beneficio de ser satisfecha mediante el sexo oral y sodomizar ella con un arnés consolador?

  • ¿Pueden las Mujeres disfrutar de su sexualidad sin la penetración por parte del hombre?

  • ¿Prefieren la mayoría de las Mujeres un consolador en vez de una polla real?

  • ¿Qué repercusiones futuras tiene para el sexo convencional el uso del arnés consolador?


Obviamente no puedo hablar por todas y cada una de las Mujeres cuando se refiere al sexo. Los deseos y preferencias sexuales varian de una persona a otra. Algunas Mujeres disfrutan con la penetración por parte del hombre, mientras que otras pueden disfrutar de su sexualidad sin esta práctica.

Lo que sí está cambiando es que las Mujeres están empezando a ver el sexo como algo para su placer y no como una obligación marital. Las Mujeres están disfrutando de la libertad sexual que es consecuencia de su liberación.

Cuando se inició la liberación sexual de la Mujer, éstas empezaron a decirle a los hombres la verdad sobre la sexualidad Femenina. A saber, que una Mujer rara vez alcanza el orgasmo a través de la penetración convencional por parte del hombre. El acto sexual de la penetración tiene que ver más con el placer del hombre que con el de la Mujer. Por supuesto que muchas Mujeres disfrutan con la sensación de una polla de verdad penetrándolas, pero la sensación no se puede comparar con la de la excitación de su clítoris.

La verdad sobre el orgasmo Femenino fue un golpe demoledor para el ego masculino. Los hombres pensaban que las Mujeres alcanzaban el mismo tipo de placer que ellos durante la penetración. ¡Falso! Otro concepto erróneo que se creía es que los hombres disfrutaban mejores orgasmos que las Mujeres. ¡Falso! Lo cierto es que el sexo es más placentero para las Mujeres porque son capaces de alcanzar múltiples orgasmos con diferentes grados de intensidad.

  • Para el hombre, el orgasmo es como una erupción volcánica. Un proceso que va subiendo de presión hasta que explota y después se produce un bajón emocional y sexual.

  • Para la Mujer, el orgasmo se asemeja al batir de las olas del mar. Lleva más tiempo que lleguen a la orilla y rompan, pero cuando lo hacen son oleadas de placer, una tras otra, sin que se sepa cuándo van a terminar. Con posterioridad, la Mujer se siente eufórica y no se produce ningún bajón.

Toda esta información sexual fue un golpe para el ego masculino y, cuando las Mujeres explicaron a los hombres que eran ellas quienes disfrutaban de mejores orgasmos, el segundo golpe fue ya demoledor. El hecho cierto es que más Mujeres disfrutan recibiendo sexo oral que con la penetración porque lo que en realidad ellas necesitan es la estimulación del clítoris.

Se han escrito todo tipo de libros sobre posturas que una pareja puede adoptar para que el hombre excite el infame Punto G de la Mujer durante la penetración. En realidad, muchas de estas posturas están pensadas para que la Mujer sienta excitación en el clítoris mientras que al mismo tiempo es penetrada. En mi opinión, me parece que es mucho trabajo simultaneo como para que el hombre lo pueda llevar a cabo durante la penetración.

Mi consejo: Olvidar la penetración por parte del hombre y que él penetre a la Mujer con un consolador mientras excita oralmente su clítoris al mismo tiempo. De esta forma es como normalmente las Mujeres obtienen orgasmos que las vuelven locas. Conforme las Mujeres se van concentrando más en sus necesidades sexuales, y menos en la penetración tradicional, descubren que prefieren ser satisfechas oralmente y que son capaces de disfrutar de múltiples orgasmos en oleadas continuas de placer. Por tanto, para la mayoría de las Mujeres la penetración por parte del hombre no es tan sumamente imprescindible.

En mi anterior artículo sobre el arnés consolador ya he comentado por qué las Mujeres lo prefieren desde el punto de vista psicológico. Si combinamos la estimulación mental que a la Mujer Dominante produce el juego del arnés consolador con la excitación física en el clítoris, es fácil comprender por qué las Mujeres prefieren ser las que penetran a ser penetradas.

Por no mencionar los efectos positivos que el juego con el arnés consolador tiene en el hombre, incluso más allá de la duración del juego. El efecto psicológico que tiene sobre el hombre el arnés consolador es todo un contraste si lo comparamos con el bajón que experimenta tras la penetración tradicional.

Resumiendo, creo que con seguridad podemos decir que la sexualidad entre los géneros está cambiando y que continuará haciendolo en directa correlación con el proceso de liberación de las Mujeres. El proceso no tiene tanto que ver con la actividad sexual en sí misma como con que las Mujeres vean el sexo como algo para su placer. Una vez que las Mujeres empiecen a hacerlo, será inevitable que la penetración tradicional pase a ser un raro acontecimiento sólo justificado por la anatomía femenina.

Cuando eso lo aplicamos al estilo de vida de la Dominación Femenina, veremos que las Mujeres estarán dispuestas a renunciar a la penetración tradicional para beneficiarse del intercambio de poder que les concede sobre los hombres. Las Mujeres que practican este estilo de vida han descubierto que son muchos los beneficios que obtienen manteniendo al hombre en privación, y los efectos positivos que tiene en la relación fuera del dormitorio, como para arriesgarse a perderlos por unos breves momentos de penetración tradicional.

También tenemos el caso de las Mujeres que prefieren una polla real pero sin querer renunciar por eso al proceso de privación y que, consecuentemente, optan por incluir la infidelidad consentida en su estilo de vida de Dominación Femenina.

Una vez más, todas somos diferentes y tenemos muy variadas necesidades y deseos. El estilo de vida y la sexualidad los practica cada pareja de acuerdo a lo que deciden que es mejor para ellos.