Dominación Femenina y Elise Sutton

Esta web es, fundamentalmente, una recopilación de artículos de Dominación Femenina de Elise Sutton, y otras Mujeres Dominantes, traducidos al español. Todos los artículos se encontraban en páginas gratis. Correo electrónico: domfemes@yahoo.es

06 mayo 2006

La Dominante cariñosa y la Dominante cruel (Elise Sutton)

Querida Elise Sutton:

Los hombres sumisos parecen sentirse atraidos por una Mujer que se muestra cruel y hasta incluso algo abusiva. ¿Cuándo debería una Mujer ser cruel y cuándo debería mostrarse como una Dominante Cariñosa? ¿Podría explicarme las diferencias entre ambas?


Respuesta de Elise Sutton:

La mejor forma de responder a tu pregunta es ver la relación de Dominación Femenina desde dos puntos de vista: la imagen de conjunto y los diferentes fotogramas que unidos forman esa imagen de conjunto.

La necesidad masculina de una Autoridad Femenina con Amor es la motivación general y, por tanto, la que podemos identificar con esa imagen de conjunto. Cómo esta necesidad con raices tan profundas en los hombres se exprese y sea realizada necesita la totalidad de los aspectos del carácter y la naturaleza Femeninas.

A primera vista, el hombre sumiso se siente atraido por las manifestaciones externas de la Mujer Dominante. La Mujer que actua de forma mandona, agresiva, obstinada y sin admitir tonterías está enviando la señal de que en realidad es Dominante y esta expresión atrae y excita al hombre sumiso, especialmente en el plano sexual.

De la misma forma, para algunos hombres sumisos, la imagen de la Mujer que es cruel y abusiva con ellos los atrae porque la ven como representación de la Dominación y la Autoridad. Les excita sexualmente porque esta manifestación externa de Dominación les señala que el interior de esa Mujer está lleno de Dominación y Poder.

Este hecho no significa que los hombres dejen de ansiar y necesitar el amor, pero ésta es la otra cara de la moneda. Los hombres necesitan el amor para su salud emocional y su estabilidad social pero estos rasgos rara vez tienen alguna implicación sexual y no debemos olvidar que es lo sexual lo que está en primera plana de la mente masculina.

Esta dinámica no es diferente al mecanismo de atracción sexual básico que los hombres tienen hacia las Mujeres. Una Mujer que vista un conjunto sexy y que deje ver algo de su cuerpo atraerá y excitará a la mayoría de los hombres. Los hombres no verán más allá del aspecto sexual de la Mujer y, en el momento de excitación sexual, lo que menos les importa es si la Mujer es dulce y cariñosa. Todo lo que saben es que están bajo su poder y son atraidos hacia ella por el poder sexual que irradia.

Con el hombre sumiso, una Mujer que pone de manifiesto su personalidad dominante tiene el mismo efecto que la Mujer que expresa su sexualidad. El hombre sumiso es atraido por ambas fuerzas: la sexual y la dominante.

Si tuvieras una habitación llena de hombres, cada uno en un nivel diferente en el desarrollo de su naturaleza sumisa, y una Mujer Dominante entrara en la habitación y se relacionara con ellos, cada hombre la percibiría de forma diferente en función de la fuerza de los deseos sumisos de cada uno.

Si una Mujer entrara en esta habitación vestida con un traje de chaqueta de estilo conservador, todos los hombres repararían en ella, por el simple hecho de ser Mujer, pero cómo responderían dependería de la imagen externa que ella les diera y de la naturaleza interior de cada uno de ellos.

Si esta Mujer tuviera que pedirles algo, digamos algo que no quisieran hacer, y lo hiciera con docilidad y mansedumbre, algunos hombres la ignorarían y otros tomarían en consideración lo que necesitara pero mostrándose reluctantes.

Ahora bien, si esta misma Mujer entrara en la habitación irradiando sexualidad con una forma de vestir que resaltara sus atributos Femeninos, todos los hombres perderían la cabeza por ayudarla. El instinto sexual domina al razonamiento lógico en la mente masculina y los hombres responderían a esta Mujer sin poder resistirse a su energía sexual.

Ahora llevemos el supuesto un paso más allá. Si esta misma Mujer entrara en la habitación con su traje de chaqueta conservador pero, en vez de pedir lo que necesitara con docilidad y mansedumbre, lo hiciera ordenándolo en un tono agresivo, los hombres sumisos que hubiera en la habitación se sentirían excitados y tendrían hacia ella la misma respuesta sexual que, en el anterior caso, habían tenido todos.

Los hombres que tuvieran unos deseos de sumisión débiles se hubieran sentido ofendidos por su forma de actuar, pero los que tuvieran unos deseos de sumisión fuertes se hubieran sentido sexualmente excitados y, por tanto, hubieran respondido de forma positiva a su forma de actuar.

Externamente el hombre sumiso quiere ser dominado por una Mujer Cruel. Internamente quiere a ambas, tanto a la Dominante Cariñosa como a la Dominante Cruel. Es sólo que su instinto sexual y sus deseos de sumisión lo vencen y por eso se siente atraido de forma externa por la Dominante Cruel en un principio.

Sin embargo, la Mujer es multi dimensional y su naturaleza tiene muchos rasgos. De la misma forma que el matrimonio es más que sexo, la relación de Dominación Femenina también es más que ese rasgo de Dominante Cruel. Una relación sana debe construirse sobre la amistad y la compatibilidad. El sumiso debe conocer y apreciar todos los rasgos de la Mujer.

El hombre que sólo ve la Dominante Cruel no está equilibrado y no entiende de verdad la naturaleza Femenina. El hombre sumiso necesita adorar a la Mujer en toda su gloria, necesita disfrutar de todas las caracteristicas y valorar todas las virtudes de la Mujer porque sólo entonces podrá llegar a ser un siervo con valía para la Mujer. El hombre sumiso debe conocer a la Mujer para servirla.

El hombre sumiso necesita a la Dominante Cruel para disciplinarlo y mantenerlo a raya, pero también necesita a la Dominante Cariñosa para sentirse amado. Es la totalidad de la naturaleza Femenina lo que hace sentirse realizado al hombre sumiso. La Autoridad Femenina con Amor necesita de ambas Dominantes.

La Mujer inteligente usará su sexualidad y las manifestaciones externas de la Dominación para atraer y capturar al hombre sumiso a través de su instinto sexual y su naturaleza sumisa pero, para que una relación dure y tenga sentido, tiene que existir también una compatibilidad social e intelectual.

Sobre cuándo deberías ser dulce y cuándo deberías ser dura es algo que depende de cada relación pues todas son diferentes. Depende de cómo deseas expresarte con tu sumiso y de qué forma él responde mejor. Todo se reduce a que te conozcas mejor y lo conozcas mejor a él.

¿Disfrutas expresando tu Dominación siendo una Dominante Cruel? ¿Responde mejor tu sumiso a una Dominación cruel o cariñosa? Lo más probable es que la Mujer exprese ambas pues es su naturaleza y además es bueno porque el hombre las necesita a las dos. Si la motivación correcta está presente, todo es Autoridad Femenina con Amor y Disciplina Cariñosa.

La Dominante Cruel puede ser la Mujer expresando su naturaleza Dominante de forma más intensa y agresiva pero el hombre sumiso lo necesita y se siente atraido. Por tanto, ser una Dominante Cruel, independientemente del grado de severidad, puede desde luego ser un acto de amor pues la Mujer le da al hombre lo que necesita para sentirse realizado en su sumisión.

05 mayo 2006

La combinación de ambos (Elise Sutton)

¿El rápido crecimiento de mi marido como sumiso es consecuencia de sus necesidades y deseos por someterse a una Mujer, de mi naturaleza y saber hacer como Dominante o una combinación de ambos factores?


Respuesta de Elise Sutton:

Esta es una muy buena pregunta. De hecho, ya la has contestado al decir que es una combinación de tu Dominación y las necesidades y deseos de sumisión de tu marido.

Me gusta comparar la Dominación y sumisión con el baile. Tu marido seduce tu naturaleza dominante con su naturaleza sumisa. A su vez, tu haces que su naturaleza sumisa aflore gracias a tu naturaleza dominante, lo que también entra en reacción con tu naturaleza dominante... Y así sucesivamente.

La Dominación y sumisión funciona de forma muy parecida a la fuerza magnética, en la que los polos opuestos se atraen. Tu Dominación alimenta la sumisión de tu marido y, a su vez, su sumisión alimenta tu Dominación. Cada polo necesita al opuesto para desarrollarse y crecer.

Si tu marido no fuera sumiso tu seguirías siendo una Mujer Dominante, sin embargo la mayor parte de tu naturaleza dominante, y la energía que es capaz de desarrolar, permanecería en estado latente porque no habría una reacción de signo opuesto, sumiso en este caso, que la hiciera aflorar. Tu naturaleza seguiría existiendo igual pero, al no no ponerla de manifiesto y ejercitarla, nunca llegaría a desarrollarse.

La naturaleza de tu marido es lo que hace entrar en reacción a tu propia naturaleza, de tal forma que pueda expresarse y ejercitarse. La mayoría de las Mujeres Dominantes se inician en la Dominación Femenina gracias a un hombre sumiso. Es raro el caso de una Mujer que se inicia por su cuenta en la Dominación y sumisión.

¿Por qué? Porque es preciso que el sumiso seduzca y haga aflorar la naturaleza dominante que antes estaba latente en la Mujer. Estoy segura que has sido una Mujer decidida y resuelta toda tu vida; sin embargo, nunca habrías llegado a ser la Mujer Dominante que eres hoy día de no haber conocido y entrado en reacción con tu sumiso. Es él quien ha hecho aflorar la Dominación en tí, es él quien ha atraido tu naturaleza dominante, tu personalidad resuelta y decidida gracias a su sumisión.

Es ahora cuando te has liberado. Tu poderosa naturaleza dominante se ha liberado y te gusta, porque es como realmente eres. Y es ahora también cuando tu Dominación alimenta su sumisión y deseas que él sea cada vez más sumiso. No te vas a conformar con menos.

Al mismo tiempo, desde que tu naturaleza dominante se ha liberado también hace aflorar la sumisión en otros hombres, pues no serán capaces de resistirse a tu naturaleza dominante. Incluso provocará una reacción en hombres no sumisos, que sentirán la energía dominante que irradias y que, en cierto sentido, la temerán, porque no hay hombre que se pueda resistir a una Mujer Dominante. Si el hombre es sumiso, lo atraerás hacia tí; si no lo es, te tendrá miedo porque sabe que no puede superar a una Mujer Dominante.

Que no te extrañe si hombres no sumisos arremeten contra tí y te tratan de forma despectiva. Lo harán porque te tienen miedo y, en el fondo, saben que si fueras osada con ellos no podrían resistirse a la poderosa combinación de tu energía sexual y dominante.

Los hombres están hechos para someterse a las Mujeres. Creo que, en lo más hondo de su naturaleza, todos los hombres lo saben, pero han mantenido durante tanto tiempo sojuzgadas a las Mujeres que han acabado creyéndose en vano que son el sexo superior. Los hombres han confundido el hecho de ser físicamente superiores con que signifique que son superiores a las Mujeres. Y de lo que no se han dado cuenta es que las Mujeres son intelectual, emocional, espiritual y sexualmente más fuertes.

La razón por la que tu marido está en tan rápida progresión hacia la sumisión total es una combinación de tu desarrollo y saber hacer como Dominante y sus deseos. Recuerda la analogía con el baile y la atracción de los polos opuestos.

Cuanto más sumiso es, más rápido alcanzará la sumisión total. De la misma forma, cuanto más dominante eres tu, más rápido podrá él alcanzar la sumisión total. Él podrá ser el hombre más sumiso de la Tierra pero, si no tuviera una relación con una Mujer Dominante, nunca podría alcanzar la sumisión total. Por supuesto, él no podría ser el hombre más sumiso de la Tierra a menos que tuviera una relación con una Mujer muy Dominante. La sumisión del hombre la desarrolla la Mujer Dominante.

La edad de la Mujer Dominante (Elise Sutton)

Algunas Mujeres pueden preguntarse si son demasiado jovenes para el estilo de vida de la Dominación Femenina. La edad es sólo un factor en cuanto a su relación con la madurez y el conocimiento. Algunas Mujeres asumen su naturaleza dominante bastante jovenes mientras que otras no lo hacen hasta su mediana edad.

Se por experiencia que conforme la Mujer va madurando está más predispuesta a abrazar la Dominación Femenina. Las Mujeres de más de treinta y cinco años, en los cuarenta y en los cincuenta son las mejores candidatas para este estilo de vida. Las Mujeres a partir de los sesenta, en la mayoría de los casos, están ancladas en cómo han sido y las Mujeres adolescentes y jovenes no han aprendido aún lo suficiente sobre ellas mismas y la verdadera naturaleza de los hombres.

Este panorama está cambiando conforme la sociedad también lo hace y evoluciona. Cada vez más Mujeres están asumiendo su naturaleza Dominante a una edad más temprana y se incrementa el número de adolescentes que se ven superiores a los chicos de su misma edad.

El éxito llega trás la experiencia y la práctica, y esto se cumple independientemente de lo que nos estemos esforzando por hacer. La Dominación es una actitud y, por tanto, no importa tanto la edad como el deseo de experimentarla y practicarla. Una Mujer joven puede saber que es Dominante pero los condicionamientos sociales la llevan a juzgar sus deseos y se siente insegura al pensar si una Mujer debería dominar a un hombre. Aquí es donde influye el proceso de madurez de la Mujer, que no es lo mismo que su edad.

Muchas Chicas jovenes saben que son superiores y quieren ser dominantes pero sufren por carecer de autoestima y por la necesidad de ser aceptadas por los hombres; una necesidad que las lleva a actuar de acuerdo a como ellas piensan que los hombres quieren que actuen. Muchas Chicas inteligentes actuan de forma ingenua, simple, caprichosa y frívola porque piensan que esta forma de ser las hará más atractivas con los hombres. La verdad es justo lo contrario, pero estas jovencitas se han tragado la mentira.

A estas Mujeres les lleva tiempo y experiencias aprender la verdad. Después de algunas malas relaciones, o experiencias dolorosas, espabilarán y se verán a ellas mismas y a los hombres de una forma diferente. Esta es la razón por la que la Mujer a partir de los treinta años es más receptiva al estilo de vida de la Dominación Femenina. Saben ya por experiencia que las relaciones entre la Mujer y el hombre funcionan mejor cuando es la Mujer quien tiene el mando y han aprendido que los hombres necesitan estar bajo el control de la Mujer.

El mejor consejo que puedo dar es que, independientemente de la edad, cada una sepa quién es como Mujer, que espere y exija el respeto por parte de los hombres y que desarrolle una actitud según la cual los hombres la necesiten más a ella que ella a los hombres, que tenga confianza en sí misma y que espere ser tratada como una Reina. De esta forma, atraerá al tipo de hombres que sean dignos de su atención.

Los hombres son débiles por naturaleza (Elise Sutton)

Querida Elise Sutton:

Estoy disfrutando de este estilo de vida puesto que realmente ha transformado nuestro matrimonio a mejor. Me gusta salirme siempre con la mía y que mi marido lo haga todo a mi manera. Mi única preocupación es si todo esto lo volverá débil.

Por un lado, me gusta su motivación a servirme y obedecerme. Pero, por otro lado, temo estar haciendo alguien sin carácter y maleable como la gelatina. No quiero estar casada con un hombre débil. ¿Hay alguna forma de dominarlo que no lo vuelva débil?


Respuesta de Elise Sutton:

Esta pregunta me la suelen hacer con demasiada frecuencia las Mujeres y pone de manifiesto hasta qué punto siguen mediatizadas por la dominante sociedad masculina. Entiendo por qué las Mujeres se sienten de esta manera pero, aún así, esta pregunta me frustra.

Es hora de que las Mujeres cambien los conceptos en su mente y es hora de que las Mujeres abracen sin complejos la Dominación Femenina. Esta mentalidad de temo estar volviendolo débil tiene que desaparecer.

Hay algo que las Mujeres deben saber y tener asumido: los hombres son débiles por naturaleza. Por tanto, basta ya de inflar el ego masculino, que además es algo peligroso y contraproducente, y asume su sumisión con todas sus consecuencias. Si la sumisión lo vuelve débil a tus ojos, mi consejo es que lo aceptes y lo disfrutes.

He repetido muchas veces en mis escritos que una Mujer puede educar al hombre para que sea tal y como ella quiera que lo sea. Si no quieres feminizar a tu hombre, no lo hagas. Si quieres que mantenga una apariencia masculina frente a otros, edúcalo de acuerdo a tu deseo. Recuerda que tu eres la alfarera y que tu hombre es la arcilla a la que moldear.

Sin embargo, si quieres que en la intimidad de la relación se someta, tienes que explorar su naturaleza sumisa con todas sus consecuencias y tienes que dominarlo. Una relación de Dominación y sumisión no es una relación en la que ambas partes tengan los mismos votos. Si lo que quieres es que él tenga tanto poder de decisión como tu, entonces este estilo de vida no es para tí. Una relación paritaria es un espejismo; suena muy bien pero no existe en la realidad.

En una relación tiene que haber una parte dominante, independientemente que lo seas tú o él. Si estás descubriendo lo mucho que te gusta dominarlo y cómo ese proceso ha mejorado tu vida sexual y la dinámica de tu matrimonio... ¡Disfrútalo! Si eso lo vuelve débil a tus ojos, ¿qué importancia tiene que lo sea? ¿Qué hay de malo en que sea débil si la sumisión lo hace feliz y, más importante aún, te hace feliz a tí?

Estoy de acuerdo en que ninguna Mujer quiere un felpudo que se deje pisotear. Toda Mujer quiere un hombre con el que pueda interactuar a un nivel intelectual y toda Mujer quiere un hombre con el que pueda compartir la vida como su amigo. Pero un hombre puede satisfacer esta necesidad social y, al mismo tiempo, estar totalmente sometido a tí.

Durante siglos las Mujeres han satisfecho esa necesidad social y, al mismo tiempo, se esperaba de ellas que fueran sumisas. ¿Por qué entonces algunas Mujeres tienen tantos problemas para aceptar un cambio de roles tan necesitado como largamente demorado?

¿A qué llamamos volverlo débil? Hablamos de una debilidad confinada a la intimidad de la relación. No significa en ningún caso que tu hombre tenga que ser débil al relacionarse con otros o que esa debilidad le perjudique para enfrentarse a los desafíos de la vida.

Se trata de despojarlo de su voluntad y de su fuerza en tu favor gracias a tu Poder Femenino. Es un intercambio de poder. Se trata de que asuma su debilidad y reconozca que tu eres la Dominante y quien está al mando. Tu Poder Femenino y tu energía sexual lo vuelve débil en tu presencia. Por tanto, lo que te debe importar es que es débil, pero en tu presencia.

No tiene nada que ver con la fuerza física que pueda tener, los éxitos que pueda conseguir o la confianza en sí mismo que pueda tener frente a otros. Esa debilidad sólo tiene que ver con su forma de relacionarse contigo.

Te aseguro que, dada la posibilidad de elegir, la mayoría de las Mujeres, en su foro interno, quieren que sus maridos sean débiles frente a ellas. Puede que no les guste la palabra o lo que implica pero he conocido a pocas Mujeres a las que no les guste tener un marido obediente. Por tanto, no te preocupes por la terminología y disfruta de las mieles de tu Dominación.

¿Por qué debería el hombre ser sumiso? (Elise Sutton)

Querida Elise Sutton:

Tengo 41 años y sensaciones contradictorias por el hecho de ser sumiso. Mi pregunta es: ¿Por qué debería el hombre ser sumiso?

En sus escritos hace referencia muchas veces a la Supremacía Femenina, pero también a la infidelidad consentida y a la prohibición del orgasmo; que no creo que sean prácticas éticas en una relación sólida. Si una Mujer o un hombre no quieren tener sexo es su elección pero la mía, y creo que la única razón por la que soy sumiso, es tanto el amor como el sexo.

Si una Mujer no me permitiera tener sexo con ella y además me pusiera los cuernos, no vería razón alguna en una relación así. Sin sexo desde luego que no me sentiría amado. La única razón que encuentro en los relatos sobre la prohibición del orgasmo es que la Mujer no quiere tener sexo y lo racionaliza y lo convierte en un principio según el cual es el estado adecuado en una relación de Supremacía Femenina.

Creo que la mayoría de las Mujeres quieren a un hombre para su seguridad financiera o para divertirse ellas. Tanto los hombres como las Mujeres se enamoran y dejan de estarlo en el transcurso de una relación. Probablemente siempre tendré sentimientos sumisos pero creo que no es realista buscar algo que es inalcanzable o inexistente.

Los relatos que incluye sobre la infidelidad consentida, de hecho, contradicen el principio según el cual las Mujeres son superiores porque las presenta rompiendo sus promesas matrimoniales. Son Mujeres que desean disfrutar del sexo pero no quieren hacerlo con sus maridos, a los que no encuentran atractivos. Esa es su elección, pero no deberían decir que hay algo positivo en prohibirselo al hombre.

¿Qué razón hay para que continue buscando una relación de Supremacía Femenina? Para mí sólo ha sido hasta ahora una vida de soledad y sufriendo por ello.


Respuesta de Elise Sutton:

Preguntarte por qué deberías ser sumiso es como preguntarte por qué deberías ser hombre o por qué deberías ser un ser humano. No es algo que puedas controlar. Es lo que eres y cuanto antes lo aceptes más feliz serás y menos contradicciones tendrás.

Lo que sí puedo ver, por tus palabras, es que hay mucho sobre el amor y sobre las Mujeres que no entiendes.

Lo primero de todo, el amor es más que una emoción. Es un compromiso. La gente que se enamora y deja de estarlo lo basan todo en los sentimientos. El amor es un pacto, un convenio, y el matrimonio es la firma y el inicio de ese pacto.

Has dicho que sin sexo no te sentirías amado. El sexo no es amor. Si no puedes amar o adorar a una Mujer sin sexo, entonces no entiendes a las Mujeres ni la esencia de tu propia naturaleza sumisa.

Al mismo tiempo, el sexo no son orgasmos. Esa es la belleza de la Dominación y sumisión, es sexualidad sin la necesidad del intercambio de fluidos corporales. La Dominación y sumisión es el sexo de las mentes. Llevando tu lógica hasta el último extremo, se podría decir que el amor se basa en el intercambio de fluidos corporales. No, no y no. El amor es, ante todo, un estado del corazón y, después, de la voluntad humana. El amor no es una función biológica.

Las Mujeres no se casan principalmente por seguridad financiera o para divertirse ellas. Si las Mujeres se casaran por una cuestión de seguridad financiera, tendrían que borrar a la mayoría de hombres de sus agendas pues la mayoría no tienen tal seguridad financiera. Las Mujeres se casan por amor, no para divertirse. Hay más Mujeres que se casan por amor que hombres que lo hacen. Hay hombres que se casan por sexo y eso sí que es vergonzoso.

Dios dió a las Mujeres un equilibrio moral más fuerte y es ese carácter superior que hay en las Mujeres lo que hace posible el matrimonio. Los hombres actuan demasiadas veces guiados por impulsos naturales y animales y esa es la razón por la que necesitan que las Mujeres los guien y los gobiernen. De hecho, tu pregunta viene a reforzar la Superioridad de las Mujeres.

Por lo que respecta a la infidelidad consentida, es una práctica minoritaria entre las parejas del estilo de vida de la Dominación Femenina. La infidelidad consentida es un deseo más común entre los maridos sumisos que entre las Mujeres Dominantes. Normalmente es el hombre quien saca a colación esta práctica; por tanto, no tiene nada que ver con que las Mujeres no encuentren atractivos a sus maridos.

Lo repito una vez más: la Dominación y sumisión es el sexo de las mentes y la infidelidad consentida puede ser un acto físico entre la Mujer y otro hombre, pero el sentido de la infidelidad consentida es que de hecho el sexo está teniendo lugar entre la Mujer y el marido sumiso en sus mentes. Cuando una Mujer tiene una relación física con otro hombre con el propósito de humillar a su marido y utilizar esta humillación para conducirlo a un mayor grado de sumisión hacia ella... ¿Con quién está teniendo el sexo? ¿No se está produciendo una práctica sexual de Dominación y sumisión entre la Mujer y su marido? ¿Cómo se puede decir que se están rompiendo unas promesas matrimoniales?

Estoy cien por cien en contra de las Mujeres que engañan a sus maridos y que usan la infidelidad consentida como excusa que les permita llevar una vida promiscua.

Mis escritos cubren un amplio rango de temas y todos tienen cabida en el más amplio de la Dominación Femenina. Es cierto que se trata el tema de la infidelidad consentida y de la prohibición del orgasmo masculino, sin embargo no son los únicos temas sobre los que la gente me escribe.

Tambien lo hacen sobre disciplina, Dominación y sumisión, psicología de la Dominación y sumisión, la zona de sumisión, servitud doméstica, servitud personal, esclavitud masculina, sadismo y masoquismo, espiritualidad y religión, Supremacía Femenina, política, feminismo... He tratado en mis escritos la Dominación Femenina desde lo duro y extremo hasta lo suave y sensual. Sólo un hombre con una visión estrecha vería en mis escritos dos temas y haría un juicio sobre el conjunto del estilo de vida de la Dominación Femenina basándose en esos dos temas.

La Dominación Femenina es un gran paraguas bajo el que tienen cabida diferentes tipos de relaciones. Trato los temas sobre los que la gente me escribe. La infidelidad consentida puede ser un tema muy común ahora, pero no es la esencia de este estilo de vida. La mayoría de las parejas que viven la Dominación Femenina no, y lo repito, no practican la infidelidad consentida en su matrimonio o relación de pareja. Muchas parejas de Dominación Femenina son monógamas.

Sin embargo, algunas parejas de Dominación Femenina sí practican la infidelidad consentida y de ahí que se deba tratar este tema, tan popular como controvertido, de una forma inteligente. Es algo en lo que la gente está interesada, incluso parejas que no participan activamente en este estilo de vida.

Mis escritos se centran en los aspectos psicológicos de la Dominación Femenina y la infidelidad consentida es una práctica de importancia a la hora de entender con más profundidad la psicología de la Mujer Dominante y el hombre sumiso.

La infidelidad consentida es también un tema importante por la relación que tiene para estudiar la sociología. Si cada vez un número mayor de hombres casados o con relación de pareja desean que sus Mujeres les pongan los cuernos y ellas disfruten libremente, es un hecho que refleja un sustancial punto de inflexión en el matrimonio y las relaciones de pareja. Es una señal, para la sociedad en su conjunto, sobre la liberación y el poder de la Mujer.

Por tanto, continuaremos tratando desde todos los puntos de vista la dinámica de intercambio de poder de la infidelidad consentida y la negación del orgasmo masculino. Sin embargo, no será en lo único en lo que nos concentremos. Hay más Mujeres Dominantes que prefieren una relación de Dominación y sumisión íntima y monógama que las que están interesadas en la infidelidad consentida.

Hay un hecho adicional, la mayoría de las Mujeres que se están iniciando en este estilo de vida no estarán en disposición de ni siquiera considerar algunas prácticas más avanzadas durante años. La maoría de las Mujeres se inician en este estilo de vida porque quieren mejorar su matrimonio o relación de pareja y sus vidas sexuales. Conforme vayan avanzando en la Dominación, sólo entonces aflorarán otras prácticas; ésta es la razón por la que continuamente digo que tanto la Mujer como el marido deben mantener abiertas las vías de comunicación para que este estilo de vida suponga la realización de ambos.

Por tanto, si eres un hombre soltero en busca de una Mujer Dominante, hay que concentrarse en lo básico: los elementos de amistad y servicio en la relación.

Tus pensamientos van muy por delante de tus actos. No estás ni siquiera casado y ya estás preocupado por la infidelidad consentida. La infidelidad consentida, correctamente enfocada, es una práctica mutuamente consensuada en el matrimonio o la relación de pareja de la Dominación Femenina. Si el marido no está preparado para algo así, la Mujer no debería nunca practicarla. Cualquier Mujer que haya leido mis escritos sabe que lo he escrito una y otra vez. Por tanto, relájate y ponte a servir a las Mujeres.

Nunca serás capaz de interrumpir tu búsqueda. Quizá pienses que puedes dejar atrás tu naturaleza sumisa pero más pronto que tarde tus deseos resurgen, incluso con más fuerza que antes, y vuelves a desear servir a una Mujer Dominante.

Hay una cura infalible contra el hecho de estar solo, se llama hacer amistades. Se amigable y tendrás amigos. Empieza por dar y acabarás recibiendo. Construye una amistad con una Mujer y ya estás a medio camino de tener una relación que tenga sentido con una Mujer. Sírvela y empezarás a sentirte realizado como sumiso.

Concéntrate en el aquí y ahora y no te preocupes del mañana. Tu actitud es la clave. Si eres negativo, tendrás resultados negativos. Nuestra actitud es el bibliotecario que guarda nuestro pasado, el espejo de nuestro presente y el profeta de nuestro futuro. Buena suerte y cuídate.

El deseo de someterse y la masculinidad (Elise Sutton)

Muchos hombres luchan interiormente al verse entre dos fuerzas antagónicas: el deseo de someterse a una Mujer y la masculinidad.

La solución que algunos adoptan es mantener ambas áreas de su naturaleza separadas y, para ello, visitan con regularidad a una Ama de pago; lo que les permite someterse a una Mujer mientras que la otra cara de su personalidad sigue siendo la única que ve su Mujer. Esta solución puede funcionar a corto plazo pero no aportará el mismo grado de realización que someterse a una Mujer en el contexto de una relación.

Una de las malinterpretaciones más extendidas sobre el estilo de vida de la Dominación Femenina es que el hombre debe perder su masculinidad cuando se somete a una Mujer. Aunque sea cierto que algunos hombres quieren ser feminizados y despojados de su masculinidad, la mayoría de los sumisos siguen siendo bastante masculinos.

A muchas Mujeres Dominantes les gusta dominar y controlar a un hombre masculino. Lo que a la mayoría de las Mujeres Dominantes les disgusta es un hombre machista, no un hombre masculino... Y hay una gran diferencia. A las Mujeres Dominantes les gusta despojar a un hombre de su machismo y de su ego masculino, no necesariamente de su masculinidad.

La vida consiste en tomar decisiones. Sentarse a verla pasar sin tomarlas sólo acaba por desembocar en el stress y la incertidumbre. Al tener una naturaleza dual es difícil avanzar en la vida porque siempre hay dos mentes antagónicas en permanente conflicto que ocasionan luchas internas. Las decisiones tomadas, en realidad, sólo obligan a una de las partes y, por tanto, las metas y los objetivos nunca se pueden alcanzar por completo. No se puede satisfacer a dos facciones antagónicas dentro de la misma personalidad. Es preciso tomar una decisión y comprometerse sólo con esa decisión.

Si el hombre quiere experimentar la verdadera sumisión a una Mujer, tiene que dejar a un lado su orgullo masculino y volverse humilde sometiéndose a su Mujer o a la Dominante que haya en su vida. Una vez que ella esté a cargo de la relación la permitiremos continuar así. Por supuesto que no será fácil algunas veces, pero aquí es donde hay que probar la decisión y el compromiso de sumisión. La voluntad del hombre es libre y puede usarla para tener una actitud machista hacia las Mujeres pero eso nunca le permitirá realizarse como sumiso.

Según vayan creciendo los deseos de sumisión, el orgullo y el ego masculino irán doblegándose. La sumisión es un deseo, pero también es una decisión. La voluntad humana será la que decida cuál de las dos fuerzas antagónicas de la personalidad acabará venciendo. Cuanto más sometido a la Mujer se está, con más fuerza crecerá el deseo de sumisión y, por tanto, más fácil será someterse.

Hay algo que debe quedar claro: Si el hombre ignora los deseos de sumisión y trata de suprimirlos, no sólo no desaparecerán sino que se fortalecerán con la edad. Si el deseo de someterse a la Mujer se encuentra en la personalidad, acabará por materializarse y vencer. Si es un deseo débil y al que se le puede dar la espalda, sólo bastará tomar la decisión y comprometerse con ella.

Sin embargo, si los deseos de sumisión son fuertes, será muy difícil superarlos simplemente con la fuerza de voluntad. En ese caso, no hay otra opción que no sea rendirse a los deseos de sumisión en vez de luchar contra ellos. Cuanto antes se acepte la profundidad de estos deseos en nuestra personalidad y cuando antes se tome la decisión en favor de la sumisión, antes se podrá gozar de la verdadera realización que la sumisión aporta.

No debemos olvidar que no hay que perder la masculinidad para someterse a una Mujer. Hay que doblegarse y despojarse del orgullo y del ego masculino. La buena noticia es que la Mujer Dominante ayudará al hombre en ese proceso y que exigirá que las actitudes machistas desaparezcan.

Una vez que se inicia el proceso de sumisión a la Mujer, ellá ayudará a que se desarrolle pues la sumisión del hombre alimentará su Dominación y, por tanto, ella también se desarrollará con más fuerza.

Superioridad Femenina: Aclaración (Elise Sutton)

Las Mujeres y los hombres son diferentes y esta diferencia va más allá del hecho biológico de sus diferentes órganos sexuales. La naturaleza de la Mujer es diferente a la del hombre mental, emocional, sexual y biológicamente.

Mi filosofía de Superioridad Femenina no es sólo mi opinión basada en mis propios escritos sino la constatación de la evolución social que se está produciendo en todos los ordenes de la vida, las ideologías políticas y las creencias religiosas. He creido en la Superioridad Femenina durante décadas pero es ahora cuando se está haciendo más patente para la gran mayoría que se toma el tiempo de estudiar este fenómeno.

No puedo hablar por boca de todas las Mujeres que se identifican con la Superioridad Femenina. Me gusta usar esta etiqueta por los efectos psicológicos que tiene en los hombres. Sólo los términos Supremacía Femenina o Superioridad Femenina conmueven la naturaleza sumisa de los hombres y los excitan; así que, me gusta usar esta terminología cuando en lo que en realidad creo es en la Autoridad Femenina con Amor.

No creo que las Mujeres sean mejores que los hombres. Lo he dicho una y otra vez: No considero que las Mujeres sean mejores o de más valía que los hombres. Sencillamente, creo que las Mujeres están mejor dotadas para dirigir el matrimonio, las relaciones de pareja y la sociedad.

Los hombres tienen unas características y cualidades y las Mujeres tienen otras características y cualidades. No son iguales pero un género no es mejor que el otro. En mi opinión, la sociedad sería mejor si las Mujeres tuvieran el control y creo que esa es la dirección en la que nos encaminamos.

Los hombres están deseando que las Mujeres tengan el control y está empezando a suceder. Las Mujeres están convirtiendose en el género dominante y están mejor dotadas por tener una naturaleza que les permite gobernar con una Autoridad con Amor, siendo tanto fuertes como maternales. Los hombres lo necesitan y lo desean. Mi filosofía es positiva para ambos géneros.

Superioridad Femenina en el puesto de trabajo (Elise Sutton)

¿Cómo actua un sumiso que cree en la Superioridad Femenina cuando en su trabajo tiene Mujeres bajo su autoridad?


El sumiso tiene dos obligaciones en este caso:

  1. El sumiso trabaja para su Mujer o para quien sea la Autoridad Femenina que haya en su vida. Por tanto, en el mundo laboral debe buscar la excelencia pues su trabajo representa también a su Mujer o Ama; y esto significa esforzarse lo máximo en su trabajo.

  2. El sumiso ve y sirve a todas las Mujeres como las Superiores Féminas que son, lo que también incluye a aquellas que estén bajo su autoridad en el puesto de trabajo. El hecho de que el sumiso tenga un puesto mejor pagado y sea su jefe, no implica que sea superior a ellas. Debe tratarlas igualmente con respeto y humildad, y debe también hacer sus vidas mejores.

Ahora la gran pregunta: ¿Cómo se puede encontrar el equilibrio entre ambas obligaciones? ¿Cómo se puede sobresalir como jefe y, al mismo tiempo, mantener una actitud sumisa hacia las Mujeres?

La respuesta es que, cuando el hombre sumiso actue como jefe, su forma de actuar no tiene que tener ninguna connotación de género. Cuando esté evaluando los resultados laborales de cualquier persona debe ser justo y objetivo y juzgar con los mismos parámetros el rendimiento del trabajador, independientemente que sea hombre o Mujer; porque eso es lo que se espera de alguien que sea un buen jefe.

El hombre sumiso, como jefe, debe motivar al trabajador y el propósito de evaluar el rendimiento no es castigar la pereza o la incompetencia de los trabajadores sino saber ver sus debilidades y ayudarlos a ser más productivos... Lo cual, no tiene nada que ver con el género del trabajador.

Una vez dicho esto, es igualmente importante que mantenga su actitud sumisa hacia las Mujeres con las que trabaja, sean sus superiores o estén bajo su autoridad laboral.

  • Tratar a todas las Mujeres con humildad y respeto.

  • Tener detalles y hacer pequeñas cosas que hagan sus vidas mejores y, por tanto, sean mejores empleadas.

  • Mostrar su actitud de servicio trayéndoles un café, abriéndoles una puerta, llevándo para ellas algo que pese...

  • Asegurándose que no están ya inundadas de trabajo antes de asignarles otro cometido laboral.

  • Y, sobre todo, tratándolas con el respeto que se merecen, sean superiores en el trabajo, la secretaria o la señora de la limpieza. Tratarlas con respeto a todas y demostrar ante ellas una actitud sumisa y de servicio.

Exteriormente, no sería preciso mostrar este respeto como condición imprescindible para ser un buen jefe. Interiormente, el hombre sumiso siempre debe mantener una actitud de servicio ante todas las Mujeres con las que entra en contacto.

El arnés consolador 2 (Elise Sutton)

  • ¿Pueden las Mujeres disfrutar de mejores orgasmos siendo ellas quienes penetran en vez de ser penetradas?

  • ¿Se está convirtiendo la penetración del hombre a la Mujer en algo degradante y con connotaciones sumisas para ellas?

  • ¿Está la Mujer arrumbando la penetración por parte del hombre en beneficio de ser satisfecha mediante el sexo oral y sodomizar ella con un arnés consolador?

  • ¿Pueden las Mujeres disfrutar de su sexualidad sin la penetración por parte del hombre?

  • ¿Prefieren la mayoría de las Mujeres un consolador en vez de una polla real?

  • ¿Qué repercusiones futuras tiene para el sexo convencional el uso del arnés consolador?


Obviamente no puedo hablar por todas y cada una de las Mujeres cuando se refiere al sexo. Los deseos y preferencias sexuales varian de una persona a otra. Algunas Mujeres disfrutan con la penetración por parte del hombre, mientras que otras pueden disfrutar de su sexualidad sin esta práctica.

Lo que sí está cambiando es que las Mujeres están empezando a ver el sexo como algo para su placer y no como una obligación marital. Las Mujeres están disfrutando de la libertad sexual que es consecuencia de su liberación.

Cuando se inició la liberación sexual de la Mujer, éstas empezaron a decirle a los hombres la verdad sobre la sexualidad Femenina. A saber, que una Mujer rara vez alcanza el orgasmo a través de la penetración convencional por parte del hombre. El acto sexual de la penetración tiene que ver más con el placer del hombre que con el de la Mujer. Por supuesto que muchas Mujeres disfrutan con la sensación de una polla de verdad penetrándolas, pero la sensación no se puede comparar con la de la excitación de su clítoris.

La verdad sobre el orgasmo Femenino fue un golpe demoledor para el ego masculino. Los hombres pensaban que las Mujeres alcanzaban el mismo tipo de placer que ellos durante la penetración. ¡Falso! Otro concepto erróneo que se creía es que los hombres disfrutaban mejores orgasmos que las Mujeres. ¡Falso! Lo cierto es que el sexo es más placentero para las Mujeres porque son capaces de alcanzar múltiples orgasmos con diferentes grados de intensidad.

  • Para el hombre, el orgasmo es como una erupción volcánica. Un proceso que va subiendo de presión hasta que explota y después se produce un bajón emocional y sexual.

  • Para la Mujer, el orgasmo se asemeja al batir de las olas del mar. Lleva más tiempo que lleguen a la orilla y rompan, pero cuando lo hacen son oleadas de placer, una tras otra, sin que se sepa cuándo van a terminar. Con posterioridad, la Mujer se siente eufórica y no se produce ningún bajón.

Toda esta información sexual fue un golpe para el ego masculino y, cuando las Mujeres explicaron a los hombres que eran ellas quienes disfrutaban de mejores orgasmos, el segundo golpe fue ya demoledor. El hecho cierto es que más Mujeres disfrutan recibiendo sexo oral que con la penetración porque lo que en realidad ellas necesitan es la estimulación del clítoris.

Se han escrito todo tipo de libros sobre posturas que una pareja puede adoptar para que el hombre excite el infame Punto G de la Mujer durante la penetración. En realidad, muchas de estas posturas están pensadas para que la Mujer sienta excitación en el clítoris mientras que al mismo tiempo es penetrada. En mi opinión, me parece que es mucho trabajo simultaneo como para que el hombre lo pueda llevar a cabo durante la penetración.

Mi consejo: Olvidar la penetración por parte del hombre y que él penetre a la Mujer con un consolador mientras excita oralmente su clítoris al mismo tiempo. De esta forma es como normalmente las Mujeres obtienen orgasmos que las vuelven locas. Conforme las Mujeres se van concentrando más en sus necesidades sexuales, y menos en la penetración tradicional, descubren que prefieren ser satisfechas oralmente y que son capaces de disfrutar de múltiples orgasmos en oleadas continuas de placer. Por tanto, para la mayoría de las Mujeres la penetración por parte del hombre no es tan sumamente imprescindible.

En mi anterior artículo sobre el arnés consolador ya he comentado por qué las Mujeres lo prefieren desde el punto de vista psicológico. Si combinamos la estimulación mental que a la Mujer Dominante produce el juego del arnés consolador con la excitación física en el clítoris, es fácil comprender por qué las Mujeres prefieren ser las que penetran a ser penetradas.

Por no mencionar los efectos positivos que el juego con el arnés consolador tiene en el hombre, incluso más allá de la duración del juego. El efecto psicológico que tiene sobre el hombre el arnés consolador es todo un contraste si lo comparamos con el bajón que experimenta tras la penetración tradicional.

Resumiendo, creo que con seguridad podemos decir que la sexualidad entre los géneros está cambiando y que continuará haciendolo en directa correlación con el proceso de liberación de las Mujeres. El proceso no tiene tanto que ver con la actividad sexual en sí misma como con que las Mujeres vean el sexo como algo para su placer. Una vez que las Mujeres empiecen a hacerlo, será inevitable que la penetración tradicional pase a ser un raro acontecimiento sólo justificado por la anatomía femenina.

Cuando eso lo aplicamos al estilo de vida de la Dominación Femenina, veremos que las Mujeres estarán dispuestas a renunciar a la penetración tradicional para beneficiarse del intercambio de poder que les concede sobre los hombres. Las Mujeres que practican este estilo de vida han descubierto que son muchos los beneficios que obtienen manteniendo al hombre en privación, y los efectos positivos que tiene en la relación fuera del dormitorio, como para arriesgarse a perderlos por unos breves momentos de penetración tradicional.

También tenemos el caso de las Mujeres que prefieren una polla real pero sin querer renunciar por eso al proceso de privación y que, consecuentemente, optan por incluir la infidelidad consentida en su estilo de vida de Dominación Femenina.

Una vez más, todas somos diferentes y tenemos muy variadas necesidades y deseos. El estilo de vida y la sexualidad los practica cada pareja de acuerdo a lo que deciden que es mejor para ellos.

El arnés consolador (Elise Sutton)

Uno de los mayores avances en el estilo de vida de la Dominación Femenina ha sido la invención del arnés consolador. Esta práctica ha hecho más por liberar a la Mujer que el látigo o cualquier otro instrumento usado en Dominación Femenina.

La razón no puede ser más sencilla: las implicaciones sociales y psicológicas. Ahora es la Mujer quien blande el antiguo símbolo de superioridad masculina, es la Mujer quien está en la posición de dar y el hombre en la de recibir.

El arnés consolador es el sexo de las mentes. ¿Por qué le gusta a las Mujeres entonces? Un falo de plástico ceñido a la cintura de la Mujer es un objeto inanimado. Al fin y al cabo, a menos que la Mujer tenga el tipo de arnés que también permita estimularla a ella al mismo tiempo, no obtiene placer físico alguno durante el juego con el arnés consolador.

Aún así, muchas Mujeres disfrutan por la estimulación y el placer mental que les proporciona. Se produce un increible intercambio de poder durante el juego con el arnés consolador y esta estimulación mental normalmente excede en sus efectos a la que puede proporcionar el placer físico.

Las Mujeres encuentran está práctica liberadora por el efecto social que implica. El arnés consolador despoja al hombre de su masculinidad y su comportamiento machista, y normalmente provoca que el hombre rinda su fuerza física y su voluntad a la agresora Femenina. La Mujer puede sentir cómo el hombre deja de tener resistencia y cómo se derrite hasta entrar en la zona de sumisión. Esto lo convierte para la Mujer en una actividad tan poderosa como placentera.

Al mismo tiempo, los efectos de esta práctica suelen durar más allá del momento de su realización. Para el hombre que ha sido sometido con el arnés consolador es difícil volver a comportarse de forma machista frente a la Mujer Dominante, pues se vuelve dócil y sumiso también fuera del dormitorio.

El arnés consolador es una práctica de intercambio de poder y no tiene nada que ver ni con la homosexualidad ni con que las Mujeres quieran ser hombres. Bien al contrario, esta práctica otorga a las Mujeres el poder al liberar otro aspecto que hasta ese momento se había mantenido latente.

La penetración de un hombre por parte de otro es un acto exclusivamente sexual, pues se trata sobre todo de la estimulación sexual del hombre que está en posición de dar. En cambio, la penetración con arnés consolador de la Mujer es sexo psicológico pues es la estimulación mental lo que provoca a ambos una dinámica de intercambio de poder.

El sumiso experimenta una combinación de estimulación sexual, incomodidad y humillación. El efecto mental se produce como consecuencia de saber que aquello que él tenía en tan alta estima ya no es un instrumento para conquistar a las Mujeres sino que ahora las tornas han cambiado y la Mujer no sólo lo ha despojado del símbolo de su masculinidad sino que además lo usa en contra de él.

El arnés consolador permite a la Mujer decirle al hombre que no está impresionada con lo que él tenga, que puede comprarse uno, que sea más grande y funcione siempre, para darse placer y que hasta puede utilizar ese símbolo para esclavizar al género masculino. El arnés consolador no tiene tanto que ver con el sexo como, en realidad, con la dominación mental y el intercambio de poder. Lo que una vez fue el símbolo masculino para conquistar a la Mujer ahora es usado por ésta para demostrar al hombre la superioridad que ella tiene.

El juego con el arnés consolador puede significar, inicialmente, que algunos hombres se tengan que enfrentar a dilemas mentales e inseguridades de tipo sexual al no poder apartar de su psicología lo que implica para ellos el símbolo de la masculinidad, pudiendo llegar a pensar si el proceso obedece a una homosexualidad latente.

Mi consejo es que cambien el punto de vista desde el que ven esta práctica de Dominación Femenina porque el hecho es que no están siendo dominados por un hombre sino por una Mujer y que se están sometiendo a algo humillante para ellos no por su placer sino por lo que la práctica en sí representa para la Mujer.

Al someterse al juego del arnés consolador el hombre está rindiendo su voluntad a la Mujer y le está haciendo saber que acepta y se doblega a la dominación y supremacía que ella ostenta en la relación. El hombre se debe relajar, someterse y permitir que esta práctica lo lleve a la zona de sumisión, en la que encontrará un nivel de satisfacción muy superior a lo estrictamente sexual.

El juego debe empezar siempre por la penetración con los dedos, usando un guante de látex y mucho lubricante. Si no tiene experiencia anterior, es preciso empezar por consoladores de poco grosor y, paulatinamente, ir avanzando. Es preciso recordarle también que relaje sus músculos y lo ayudaremos a sentirse mejor hablandole con susurros. Repito: usa siempre mucho lubricante.

A la pregunta de cuánto tiempo debe durar la sodomización dejaré que cada Mujer responda según sus preferencias porque probablemente se cansará antes que el hombre al ser ella quien está haciendo todo el trabajo. Algunos hombres pueden llegar al orgasmo de esta forma pues el arnés consolador excita su próstata. También es lo más probable que desaparezca su erección pero la Mujer no debe identificar esto como falta de placer pues seguirá sintiendo estimulación y es producto de las sensaciones contrapuestas de incomodidad y placer que experimenta al mismo tiempo. Son los efectos mentales los que son más poderosos que los físicos y es en el aspecto mental donde esta práctica es más humillante y de sumisión para el hombre.

La postura dependerá fundamentalmente de si la Mujer desea ver la cara del sumiso mientras es sodomizado. Si desea verla, lo sodomizará con él tumbado sobre su espalda y con las rodillas semi flexionadas sobre su cabeza. Si no lo desea, lo sodomizará por detrás y con las piernas abiertas.

Una vez que la Mujer adquiera experiencia y se sienta cómoda, disfrutará de una tremenda sensación de poder; lo que la llevará a querer incrementar el ritmo y la fueza que imprime a su mano o a sus caderas, dependiendo de si realiza la sodomización con un consolador o con un arnés consolador respectivamente.

Algunos arneses consoladores son dobles, de tal forma que la Mujer disfruta a su vez de la penetración mientras sodomiza al sumiso; de esta forma, también puede gozar a un nivel físico al mismo tiempo que sigue estimulada a nivel mental. Hay también arneses con vibrador que pueden estimular el clítoris.

Al igual que con cualquier otra práctica de Dominación Femenina: Procederemos despacio, pues la experiencia vendrá con la práctica. Después de cada sesión, lo importante es comunicarnos y saber qué es lo que le ha gustado y lo que no y, por supuesto, respetaremos siempre el uso de palabras de seguridad durante el juego con el arnés consolador.

Disciplina y Castigo (Elise Sutton)

La disciplina es un modo de vida que se basa en la corrección encaminada al logro de una meta positiva. El castigo es una sentencia por violar las leyes. Por ejemplo, el delincuente que es sentenciado a prisión está siendo castigado por su crimen. El atleta que trata de conseguir un record lleva una vida disciplinada y hace sacrificios para entrenarse y conseguir sus metas.

En la Dominación Femenina, el sumiso es disciplinado por la Mujer para que llegue a ser mejor como hombre y como sirviente de ella. El sumiso es disciplinado para ser corregido y que así mejore en su actitud.

Una sesión semanal de disciplina es lo apropiado para que la Mujer pueda evaluar el comportamiento del sumiso en base a las metas y obligaciones que le hayan sido asignadas. Se le corrige mediante la disciplina para que su comportamiento mejore y que esté correctamente entrenado para servir mejor a la Mujer Dominante.

Un castigo es una sentencia por la violación de una ley que la Mujer Dominante ha promulgado. El sumiso ha violado, con conocimiento de causa, una de las ordenes de su Reina y es castigado merecidamente por su ilegal comportamiento.

Un ejemplo sería si, pongamos por caso, la Mujer Dominante ha prohibido al sumiso masturbarse. Si viola una orden que conocía, debería ser castigado para que aprenda la lección y pague una pena justa por su infracción.

En cambio, el sumiso es disciplinado con regularidad independientemente que haya desobedecido las ordenes o no. El propósito de la disciplina es ser educado por la Mujer Dominante.

Una práctica de Dominación Femenina como azotar con un látigo o azotar en las nalgas con cualquier instrumento puede ser tanto una disciplina como un castigo. Es el propósito y el grado de severidad lo que variará dependiendo que sea una práctica que se haga para educar o como respuesta a una infracción. Un castigo siempre será más severo que una disciplina.

La disciplina es buena y puede hacer que el sumiso llegue a la zona de sumisión gracias a la cariñosa, pero al mismo tiempo autoritaria, mano de la Mujer Dominante. La disciplina es necesaria para que la Mujer Dominante eduque correctamente al sumiso.

Un sumiso que no sea disciplinado con regularidad es usualmente desobediente y llega a convertirse en egoista y perezoso. Por naturaleza, los hombres necesitan ser disciplinados por la Mujer. Cuanto más disciplinado sea el hombre, menos necesidad tendrá de ser castigado pues será más obediente.

El castigo es malo y no tiene jamás la intención de ser sumisamente satisfactorio. Su intención es la de castigar los errores de tal forma que no vuelvan a ocurrir. Un castigo es también un acto de amor pero cuyo propósito es reprimir la desobediencia.

Los términos disciplina y castigo son fácilmente intercambiables y se suelen utilizar para referirnos indistintamente a ambos conceptos. Sin embargo, la terminología no es tan importante como el propósito de la corrección:

  • Si es para entrenar, educar, guiar la conducta y alterar comportamientos y actitudes del sumiso, entonces es Disciplina.

  • Si es para reprobar, penalizar y regañar al sumiso por una desobediencia, entonces es Castigo.

Fantasías masculinas destructivas (Elise Sutton)

¿Están las Mujeres, que dominan a los hombres utilizando prácticas BDSM, alimentando fantasías destructivas masculinas?


En ¿Qué es Dominación Femenina y Superioridad Femenina? hice referencia a que fueron en realidad los hombres quienes acuñaron esos términos como intento por explicar sus deseos con respecto al género femenino. Por tanto las Mujeres son inteligentes al sacar provecho utilizando esos mismos términos.

Las palabras son meras ilustraciones verbales. La señal correcta enviada a la mente masculina hace que resurjan las aspiraciones que se instalaron en su subconsciente desde la niñez.

Los hombres crean la mayor parte de la iconografía de Dominación Femenina, imágenes que expresan cómo Mujeres poderosas invaden sus mentes y lo débiles que se sienten en su presencia. Estas imágenes expresan lo que los hombres sienten en su interior. El poeta y el compositor de canciones utilizan las palabras y el artista la pintura para expresar sus sentimientos más profundos.

Por tanto, cuando una Mujer se transforma en esa imagen, poniéndose ropa fetichista, utilizando un determinado término o imprimiendo cierta entonación a su voz, pulsa la naturaleza sumisa del varón y dispara sus sentimientos y deseos; lo que lo hace débil e indefenso.

A partir de ese momento, la Mujer puede interactuar con el hombre habiendo superado sus barreras y mecanismos de defensa. Ahora ella es libre para relacionarse con el hombre de una forma más auténtica. Así puede producirse una verdadera intimidad y compromiso entre la Mujer y el hombre, porque ahora ella puede verse a sí misma como lo hace él. Lo ve en sus ojos; ella es, efectivamente, un Diosa.

Creo que las fantasías no están separadas de las necesidades reales y de los deseos; aunque, algunas veces, pueden llegar a convertirse en irreales e, incluso, en deseos insanos, pero es innegable que sus raices se hunden en la más íntima naturaleza masculina.

Los hombres necesitan la Autoridad Femenina pero, al mismo tiempo, muchos hombres ven también a las Mujeres como misteriosas e inalcanzables Diosas; lo que les lleva a desarrolar fantasías, sexuales o de otra naturaleza, basadas en sus deseos de adorar a las Mujeres y demostrarles su sumisión. Algunas de esas fantasías pueden parecer extrañas a quienes no las entienden, de la misma forma que algunas manifestaciones artísticas pueden parecerselo a quienes no saben interpretar correctamente la motivación del artista.

Pero, volviendo a la importante pregunta que nos ocupa, no creo que las Mujeres que exploran las fantasías de Dominación Femenina de los hombres estén alimentando fantasías destructivas masculinas, de hecho creo que es todo lo contrario. Las Mujeres que dominan a los hombres los están rescatando de su potencial autodestrucción pues parecen encontrarse en caida libre; no solo están perdiendo el control sino que no saben cuál es el camino a seguir.

Creo que es lo natural que los hombres no tengan el control y que son las Mujeres las que están destinadas a tomar el mando. Pero lo más importante es cómo los hombres reaccionan ante este cambio.

Los hombres que combaten este cambio, que lo ignoran o que tratan de refugiarse en el antiguo sistema patriarcal son los que sí se enfrentan, a nivel íntimo y personal, a su autodestrucción.

Los hombres que dan la bienvenida a este cambio, los que ayudan a que se produzca y los que se excitan con la idea de que las Mujeres ostenten el poder, son los que saben que serán satisfechos.

Una Dominación Femenina sin amor y sin rumbo hará bien poco por el hombre que sólo la ve como una fantasía y juego sexual. Pero el hombre que, verdaderamente, reverencia a la Mujer y explora a fondo su naturaleza sumisa busca mucho más que eso. Quiere profundizar en la sumisión porque quiere servir a la Mujer, no sólo de una forma física o intelectual, sino también emocional, sexual y espiritual.

El poder de la Dominación Femenina no siempre es fácilmente entendido por los no iniciados. Al ver términos, la mayoría acuñados por los hombres, como humillación, feminización, disciplina, infidelidad consentida... Asumen que la Mujer está abusando del hombre en beneficio propio. Pero esos términos son simplemente categorías que resaltan cómo la naturaleza del hombre sumiso se expresa a través de diferentes hombres.

Cada hombre es único y su naturaleza puede expresarse de muchas formas, aunque la motivación subyacente en todas las formas de expresión es la misma: la Autoridad Femenina con Amor. Quiere que su ego masculino este bajo el control de una Mujer y quiere que su voluntad pertenezca a una Mujer.

Para algunos hombres puede ser algo sencillo y que les aflora con naturalidad, pero para otros es un proceso que necesita de exploración y entrenamiento. Las prácticas de Dominación Femenina son simplemente herramientas que nos ayudan en ese proceso para hacerlo mutuamente satisfactorio. El sexo puede ser, y debería ser, divertido y una Mujer y un hombre deberían abrirse para explorarlo en común permitiendo que sus naturalezas se liberen en el contexto de una relación sana y amorosa.

Se por experiencia que la Mujer que es receptiva a explorar la naturaleza sumisa y los fetiches de su marido es una Mujer que lo ama y quiere ayudarlo en la dinámica de intercambio de poder que ambos quieren y necesitan. Es la Mujer que no permite hacerlo y rechaza explorar estas áreas la que es egoista.

La Dominación Femenina implica confianza y sólo a la Mujer que ama a su hombre es a quien se le puede confiar ese poder. Y es esta Mujer quien puede construir la autoestima del hombre de una forma correcta. No con una adulación que alimente el ego masculino, sino desarrollando en él un verdadero respeto y reverencia por lo que hay de Femenino y bello en este mundo.

Si más Mujeres abrazaran la Dominación Femenina, tanto dentro como fuera de sus dormitorios, más hombres encontrarían su autoestima aunque implique ser humilde a veces y, por tanto, el futuro de los hombres sería más brillante. El futuro del patriarcado es el de la desaparición pero el futuro de los hombres que se someten a la Autoridad Femenina con Amor es prometedor.

La Dominación Femenina no es opresión (Elise Sutton)

Algunas Mujeres no iniciadas pueden pensar que el estilo de vida de la Dominación Femenina se asemeja a la opresión; es decir, al sometimiento de una persona a través de la vejación, la humillación y la tiranía.

Ante una idea así, viniendo de una Mujer no iniciada, salta a la vista que tal comentario está motivado por la forma de actuar del sumiso que quiere que ella se inicie pero que no está sabiendo venderle los beneficios de este estilo de vida y, por tanto, ella piensa que se trata de oprimir y esclavizar para saciar las fantasías del sumiso.

El sumiso siempre debe de acercarse a este estilo de vida desde el punto de vista de la Mujer. La Mujer quiere a un hombre cariñoso y comprensivo que la trate como a una Reina y que no se entregue a ella por la fuerza sino porque la ama y porque el amor que siente hacia ella lo motiva a servirla.

Una Mujer disfrutará dominando a un hombre cuando sienta que la motivación del hombre no es de naturaleza egoista basada en fantasías que para él pueden ser excitantes sino cuando sienta que es una auténtica pasión por someterse a la Mujer que él ama. Para conseguirlo, el sumiso tiene que hacer aquello que sabe de antemano que a ella le da placer.

Es perfectamente correcto por parte del sumiso tratar de comunicarle a la Mujer no iniciada las necesidades y deseos que tenga y también lo es querer introducirla en algunas prácticas de Dominación Femenina. Sin embargo, no debe ser esa la motivación del sumiso. Donde se debe concentrar toda la atención es en aquello que el sumiso sabe que a ella le gusta y la única motivación válida es servirla a ella y a sus intereses.

El estilo de vida de la Dominación Femenina, en realidad, no es difícil. Se basa en un hombre que prefiere que la Mujer esté por encima de él. Se basa en un hombre que se sacrifica por la Mujer a la que ve como una Reina. Se basa en un hombre que se siente sumisamente realizado al someterse a una Mujer, y esa sumisión se manifiesta de muchas formas y maneras; no sólo en el dormitorio sino, bien al contrario, la mayoría de ellas en la vida doméstica y social.

Al servir a la Mujer, el sumiso la seduce y hace aflorar en ella el deseo de dominar. Y, conforme este deseo crece y va madurando, lo más probable es que la Mujer empiece a desear también el mismo tipo de prácticas de Dominación Femenina que inicialmente el sumiso desea. Pero, para que ella llegue a esta situación, primero debe experimentar los beneficios que le puede reportar la Dominación Femenina y debe sentirse querida y adorada. Incluso podría llegar a disfrutar con cierto grado de opresión sobre el sumiso pero sólo si ella cree que al hacerlo está aportando satisfacción plena a la vida del sumiso y está beneficiando también la de ella.

La Mujer no iniciada necesita conocer la dinámica de poder del estilo de vida de la Dominación Femenina, pero eso no sucederá hasta que ella sea receptiva a esos conocimientos, lo que a su vez tampoco sucederá hasta que no tenga motivación que, a su vez, no puede tener hasta que el sumiso no le haya mostrado los beneficios que le depara la Dominación Femenina.

La zona de sumisión (Elise Sutton)

La zona de sumisión es un estado de tranquilidad y, en cierto sentido, hipnotismo que se produce como consecuencia de la absoluta rendición de la voluntad humana. Los hombres sumisos alcanzan la zona de sumisión cuando rinden su voluntad y su poder ante la Mujer Dominante.

Cuando una Mujer domina a un hombre, independientemente que sea una dominación física o mental, existe una energía y un poder que ella libera. Esta energía implica y desea la sumisión del hombre y, cuando éste se rinde al poder que emana de la Mujer, entra en la zona de sumisión. A media que el hombre sumiso se deja llevar y se rinde ante la Mujer Dominante, desarma su conciencia y permite que su naturaleza sumisa sea liberada; lo que le provoca entrar en ese estado de tranquilidad, y casi hipnotismo, al que llamamos zona de sumisión.

La zona de sumisión es un estado de rendición incondicional en el que el poder de la Mujer es absoluto. Es una sensación mágica en la psicología masculina que le lleva a adorar a la Mujer con todo su espíritu. Es una sensación tan poderosa como bonita. Sólo un hombre que se despoje de su voluntad ante una Mujer y acceda a la zona de sumisión puede admirar a una Mujer en la plenitud de su belleza y gloria.

Analizo la zona de sumisión desde una perspectiva psicológica, no biológica. Los hombres masoquistas aseguran que llegan a la zona de sumisión a través de las endorfinas (1) que se liberan en el cerebro para contrarrestar el dolor.

No pongo en duda la reacción que provoca en un masoquista una subida de endorfinas; sin embargo, creo que su efecto refiere a una zona de sumisión diferente. Aun aceptando que un masoquista acceda así a la zona de sumisión, creo que la reacción se produce debido a la estimulación mental que experimenta al rendir su voluntad ante una Mujer Dominante.

La razón por la que no creo que exista una relación causa-efecto entre el dolor y la zona de sumisión es porque diferentes prácticas D/s pueden llevar al hombre a la zona de sumisión y, la mayoría de éstas prácticas, no implican dolor físico. No se tiene que ser masoquista para llegar a la zona de sumisión. La humillación puede llevar al sumiso a la zona de sumisión. La infidelidad consentida también. Y exactamente lo mismo se puede decir de prácticas como la sodomización con arnés, un nivel de disciplina más leve, la adoración corporal e, incluso, ver a una Mujer vestida con prendas fetichistas.

¿Qué tienen en común todas estas prácticas? La estimulación mental que provoca en el hombre rendir su voluntad ante una Mujer Dominante. En mi opinión, todos los hombres son capaces de llegar a la zona de sumisión si se dejan llevar y rinden su voluntad ante una Mujer Dominante.


Endorfina: Polipéptido, o tipo de moléculas formadas por la unión de más de diez aminoácidos mediante enlaces peptídicos, producido en el organismo como respuesta a varias situaciones; entre las cuales se encuentra el dolor. Se puede considerar que es un analgésico endógeno.

Su descubrimiento en 1975 fue la culminación de una búsqueda intencionada, poco antes se habían identificado receptores específicos para la morfina, puesto que la morfina es una sustancia exógena, por tanto generada fuera del organismo. Se razonó, acertadamente, que el organismo tenía estos receptores para una sustancia endógena, producida dentro del propio organismo. Ciertamente está relacionada con la génesis de otras emociones, sin embargo, las evidencias señalan que la principal función es en la modulación del dolor.

Psicoanálisis del hombre sumiso (Elise Sutton)

  1. ¿Recuerdas la primera vez que tuviste un orgasmo?

    Mientras haces la pregunta, acaricia suavemente su polla.

    Por favor, explica la experiencia con detalle.

  2. ¿Qué edad tenías cuando por primera vez te diste cuenta que querías ser dominado sexualmente por una Mujer?

    Aprieta sus testículos con fuerza.

    Explica dónde te encontrabas y qué hizo saltar esos sentimientos.

    ¿Por qué crees que tuviste esos sentimientos?

    ¿Dirías que tu deseo de ser dominado sexualmente por una Mujer se ha hecho más fuerte o se ha debilitado con el paso del tiempo?

  3. ¿Qué tipo de relación tuviste con tu Madre cuando eras un niño?

    Acaricia su cara y su cabello.

    ¿Era ella quien te castigaba cuando te habías comportado mal?

    ¿Puedes recordar alguna experiencia intensa que tuvieras mientras ella te castigaba?

    ¿Cómo es tu relación hoy en día con tu Madre?

    ¿Cómo te sientes hacia tu Madre

  4. ¿Tienes alguna/s hermana/s mayor?

    Continua acariciando su cara y su cabello.

    ¿Qué tipo de relación tenías con ella/s cuando estabas creciendo?

    ¿Puedes recordar alguna experiencia con ella/s que clasificaras como de Dominación Femenina?

  5. ¿Puedes recordar si tenías sentimientos de sumisión hacia alguna otra Mujer cuando estabas creciendo?... ¿Abuela, Tía, Profesora, Criada o alguna otra Mujer?

  6. ¿Puedes recordar si tenías sueños en los que eras dominado por una Mujer?

    Juega con sus pezones.

    Comentame más acerca de esos sueños, lo mejor que puedas recordarlos.

    ¿Qué edad tenías cuando tenías esos sueños?

    ¿Tuvistes sueños que se repitieran?

    ¿Sigues teniendo hoy sueños sobre la Dominación Femenina?

  7. ¿Saliste con muchas chicas antes de casarte o de tu actual pareja?

    Acaricia su pecho y estómago.

    ¿Qué tipo de chica te atraía?... ¿Un tipo de chica agresiva o más bien tímida? ¿Algún tipo de color de pelo o constitución física que te gustara? ¿Eran chicas buenas o con algo de fama?

    ¿Eras sexualmente activo de adolescente?

  8. Descríbeme con detalle la primera vez que tuviste sexo con una chica.

    Continua acariciando su cuerpo.

    ¿Dirías que llevabas tú la iniciativa o ella?

    ¿Qué tipo de sexo tuviste con ella?... ¿Le hiciste sexo oral a ella? ¿Te hizo ella sexo oral a tí? ¿Tuvisteis sexo oral ambos? ¿En qué postura fue la penetración?... ¿Ella arriba o tú? ¿En ambas posturas?

    ¿Con cuántas Mujeres te has acostado con anterioridad a tu actual pareja?... ¿Muchas, normal, pocas?

    ¿Por qué crees que te has acostando con tantas, o con tan pocas, Mujeres?

  9. ¿Eres fetichista?... ¿Qué fetiches tienes?

    Pon alguna prenda de cuero cerca de sus labios y su nariz para que pueda oler y lamer el material mientras haces éstas preguntas.

    ¿Te excita ver a una Mujer vistiendo prendas de cuero?... ¿Por qué crees que es así?

    ¿Te excita ver a una Mujer calzada con botas de cuero?... ¿Por qué crees que es así?

    ¿Puedes recordar la primera vez que te excitaste iendo a una Mujer vestida de cuero?... ¿La hacía parecer más poderosa a tus ojos que vistiera de cuero?... ¿Te sentías tú débil ante ella al verla vestida de cuero?

    ¿Te gustan mis prendas de cuero?... ¿Te gustaría que lo utilizara con más frecuencia?

    ¿Tienes algún fetiche hacia otros materiales, aparte del cuero?

    En caso afirmativo a esta respuesta, repetiremos las preguntas anteriores sustituyendo cuero por el material que haya dicho.

  10. ¿Has leido mucho acerca de la Dominación Femenina?... ¿Qué libros o revistas has leido?

    Descríbeme algún relato que recuerdes haber leído y que realmente te excitara.

    Mientras te describe el relato, aprieta sus testículos en algún momento, sacude su polla y pellizca sus pezones.

    ¿Por qué crees que estos relatos te excitan?

  11. ¿Has visto muchos videos de Dominación Femenina o películas en las que se trataba el tema o había escenas de Dominación Femenina?

    Descríbeme algunas escenas que recuerdes que te excitaran.

    Mientras te describe las escenas, aprieta sus testículos en algún momento, sacude su polla y pellizca sus pezones.

    ¿Por qué crees que estas escenas te excitan?

  12. ¿Qué fue en concreto lo que te atrajo de tu Mujer o pareja?

    Bésalo suavemente en la cara y el cuello.

    ¿Consideras que ella es una Mujer dominante?

    ¿Quién llevaba la iniciativa cuando empezasteis a salir?

    ¿Es posible que su potencial como Mujer dominante fuera lo que te atrajo de ella?

  13. Descríbeme tu relación con ella en la actualidad.

    Continua besándolo.

    ¿Quién dirías que lleva la voz cantando de la relación?... ¿Ella, tú, ninguno?

    ¿Le has confesado alguna vez tus deseos de ser dominado por una Mujer?

    ¿Cómo crees que ella respondería ante esa confesión?

    Si ella estuviera dispuesta, ¿permitirías que ella te dominara?... ¿Te someterías de buen grado a su autoridad?

    ¿Qué aspectos de tu vida estarías dispuesto a someter a su dominación?... ¿Tu vida sexual? ¿Tu vida personal? ¿Tu tiempo libre? ¿Tu patrimonio? ¿Algún otro aspecto?

    ¿Qué aspecto de tu vida estás menos dispuesto a someter a su dominación?

    ¿Qué ocurriría si ella te exigiera también ese aspecto?... ¿Se lo concederías? ¿Cabe la posibilidad que también sometieras ese aspecto de tu vida a su dominación?

  14. ¿Crees en Dios?

  15. ¿Crees que Dios es masculino o femenino?

    ¿Por qué crees que es de esa forma?

  16. ¿Qué sentimientos tienes acerca de la Supremacía Femenina?

    Aprieta su polla y testículos con firmeza.

    ¿Crees que las Mujeres son superiores a los hombres, que los hombres son superiores a las Mujeres, o crees que no existe superioridad alguna entre los sexos?

    ¿Qué aspectos hacen a un sexo superior al otro o por qué son iguales?

    ¿Te gustaría ser gobernado por las Mujeres?

    ¿Te gustaría que tu Mujer o pareja gobernara sobre tí?

  17. Te puedo asegurar que la única forma que una Mujer tiene de dominar por completo a un hombre implica unas medidas severas e, incluso, extremas... ¿Estarías dispuesto a someterte a esas medidas?

    Si responde de forma afirmativa a alguna de las siguientes preguntas, aprieta con fuerza sus testículos y dile: "Me daría mucho placer que te sometieras a eso por mí".

    ¿Estarías dispuesto a recibir castigo corporal, ser azotado y otros correctivos físicos similares?... ¿Lo deseas y, si es así, por qué?

    ¿Estarías dispuesto a ser humillado, infravalorado, degradado e insultado por una Mujer?... ¿Lo deseas y, si es así, por qué?

    ¿Estarías dispuesto a aceptar que se te negara el orgasmo por largos períodos; teniendo, al mismo tiempo la obligación de proporcionarle a ella cuantos quisiera?... ¿Lo deseas y, si es así, por qué?

    ¿Estarías dispuesto a que tus genitales fueran castigados?... ¿Lo deseas y, si es así, por qué?

    ¿Estarías dispuesto a ser sodomizado por una Mujer con un arnés consolador?... ¿Lo deseas y, si es así, por qué?

    ¿Estarías dispuesto a la humillación de que una Mujer orinara sobre tí?... ¿Lo deseas y, si es así, por qué?

    ¿Estarías dispuesto a ser obligado a presenciar como la Mujer que te domina disfruta con un/a amante? ... ¿Lo deseas y, si es así, por qué?

    ¿Estarías dispuesto a que ella te dominara en presencia de otras Mujeres?... ¿Lo deseas y, si es así, por qué?

    ¿Estarías dispuesto a ser su esclavo de forma incondicional, teniendo que realizar cuantas tareas ella te asignara?... ¿Lo deseas y, si es así, por qué?

  18. ¿Confías en mí para tener este grado de poder sobre tí?

    Entonces cuentame tus más recónditos secretos. Confiésame algo que no hayas confesado jamás a nadie; algo que está bien guardado en tu interior... Confiesa y pon a mis pies lo que nadie más sabe de tí... Confiésamelo todo.

Cómo liberar tu Poder Femenino (Elise Sutton)

Señoras, ¿qué estais buscando en un hombre? ¿Cómo describiríais al hombre perfecto? ¿Qué tal uno que adorara el suelo que pisas? Un hombre que dedicara su energía y atención a tí todo el tiempo. Un hombre que te tratara como una Reina, te mimara, te diera masajes en los pies y por todo el cuerpo y que obtuviera más placer complaciéndote a tí que recibiéndolo él.

¿Qué tal un hombre que hiciera cualquier cosa que le dijeras, sin discusiones ni quejas? Un hombre que no sólo hiciera todas sus tareas, como cortar el césped y lavar los coches, sino que realizara también el trabajo doméstico, lavara la ropa, fuera a la compra e incluso cocinara.

¿Qué tal un hombre que te sacara a cenar a buenos restaurantes y que te colmara de regalos? Un hombre que no fuera celoso cuando hablaras o pasaras el tiempo con otro. Por encima de todo, un hombre que te amara con todo su corazón y que te viera como su Diosa.

Suena como el hombre perfecto, ¿verdad? Suena demasiado bueno para ser cierto, ¿no es así? Una fantasía, un sueño de chica adolescente e inocente.

Estoy aquí para decirte que puedes tener esa relación con ese tipo de hombre. De hecho, probablemente estás viviendo con uno que tiene el potencial de convertirse en este hombre perfecto. Ya trabajas con hombres como ese y te cruzas cada día con muchos así. Hay hombres por todas partes que tienen ese potencial e incluso el deseo de ser ese hombre perfecto que te acabo de describir.

La clave no es dónde encontrar al hombre perfecto sino cómo conocerlo. La respuesta está dentro de tí. Tienes el poder de atraer a esos hombres y adiestrarles para que se conviertan en el perfecto novio, marido o amante. Tú, como Mujer, tienes la llave.

Las Mujeres tienen poder sobre los hombres. Es algo que llevas dentro y que sólo necesitas liberarlo. Si dejaras salir ese poder de Mujer Dominante que hay en tí tendrías a los hombres suplicando servirte. Este poder puede hacer maravillas en tu vida. No sólo en tu relación, sino también en tu vida social, en tu carrera profesional y en cualquier otro aspecto de tu vida.

Ahora mismo, en nuestra sociedad, los hombres ostentan los puestos de poder y autoridad. Sin embargo, mantienen su posición engañando a las Mujeres para que les permitan ser el género dominante. La verdad es que las Mujeres son el género superior y, una vez que una Mujer libera su Poder Dominante, no hay hombre que sea capaz de resistirsele. Los hombres se convierten en sumisos y se comportan como perritos amaestrados cuando se ven frente a una Mujer poderosa. La buena noticia es que esa Mujer poderosa está en tu interior y que los hombres desean someterse a ella.

Si no me crees, permíteme que te refresque un poco la memoria. Me dirijo ahora a las Mujeres que están casadas o lo han estado antes. Recuerda cuando empezaste a salir con él. Recuerda lo sumiso que era tu futuro marido. Piénsalo. Recuerda lo cariñoso y amable que era. Recuerda cómo solía traerte flores. Habría hecho lo que quisieras y habría ido donde lo hubieras querido llevar. ¿Lo recuerdas? ¿Recuerdas lo mucho que le querías entonces?

Déjame preguntarte algo: ¿Qué ha cambiado?... Una vez que te casaste él cambió, ¿verdad? Se volvió egoísta y te ignoró. Empezó a salir por ahí con sus amigos o a ver la televisión a todas horas. Empezó por negarse a acompañarte a visitar a los amigos y a la familia, ¿verdad? No quería ir de compras contigo o a los sitios a los que una vez le había encantado ir sólo por estar cerca de tí. Todo era una pelea o una discusión, ¿verdad? Las flores y los regalos desaparecieron. Se volvío mísero y tacaño con su dinero, ¿verdad?

Y después está el sexo... El sexo solía durar toda la noche y ser tan excitante, pero ahora ha pasado a ser algo aburrido y rápido. Una vez que ha conseguido su satisfacción sexual es hora de dormir, olvidándose de tí. Después de todo, proporcionarte un orgasmo es demasiado trabajo. ¿Qué ocurrió con la pasión? ¿Qué fue del chico con el que salías?

Lo que ha ocurrido es que se ha convertido en el típico hombre. Lo que ha ocurrido es que no te diste cuenta de cómo le tenías bajo tu encanto. Tu belleza femenina y tu sexualidad le habían atrapado y se derretía por tí. Hubiera hecho cualquier cosa por tí entonces. Probablemente no te diste cuenta en aquel momento, pero tu eras la dominante y él el sumiso durante el noviazgo. No tenías que saber nada acerca de la D/s y la Dominación Femenina en aquel momento. Tu energía sexual y tu femineidad le hicieron sumiso hacía tí de forma natural. Durante un corto periodo, su masculinidad y su orgullo fueron superados por tu Poder Femenino.

Sin embargo, una vez que os casasteis, o iniciasteis una relación seria, ese orgullo masculino y las costumbres sociales le llevaron a convertirse en el dominante, tú renunciaste a ese poder y se rompió el encanto. Ahora él esperaba de tí que fueras la buena esposa y que le obedecieras. Empezó a tomar la iniciativa y se terminó la euforia para los dos.

Quiero animarte a que recuperes ese poder. Ese poder continua estando en tu interior. De hecho, sólo utilizaste una pequeña parte de tu sexualidad y de tu poder durante el noviazgo. Hay mucho más poder en tu interior y, si lo liberas, no sólo para recobrarás al hombre del que te enamoraste sino que podrás llevarlo a una total sumisión hacia tí. No sólo a él, sino a todos los que perciban tu Poder Femenino, que también estarán deseando servirte o que te temerán. Así que déjame que te diga cómo liberar a esa Tigresa que hay en tí.

Lo primero, date cuenta que eres un milagro hecho por Dios. Los hombres también son un milagro y son bellas y valiosas criaturas de Dios. Los hombres están hechos a imagen y semejanza de Dios. Sin embargo, las Mujeres son superiores a ellos. Las Mujeres son la última y más grande creación de Dios. Las Mujeres son bellas, inteligentes y sensuales. Las Mujeres son amables, bondadosas, tiernas, cariñosas y, al mismo tiempo, fuertes y capaces. Así que empieza por verte a tí misma como la Mujer Superior que eres. Siéntete bien contigo misma y abandona tu anterior imagen infravalorada. Dios no crea basura, Dios te hizo para ser especial.

Dios también te hizo para que tuvieras autoridad sobre los hombres. Dios creó a Eva para ser la ayudante de Adán. La palabra ayudante de la Biblia es la traducción de la palabra hebrea ezer, que significa quien ayuda desde una posición de autoridad. Es el mismo término que se usaba en las Escrituras para revelar cómo Dios nos ayudaría: Siempre desde una posición de fuerza y autoridad. Esa es la posición que corresponde a la Mujer sobre el hombre. Por tanto, no te veas más como alguien de segunda clase. Eres una creación poderosa y eres especial.

Seguidamente, empieza a usar tu sexualidad. No me refiero a que seas promíscua o hagas ostentación de tu sexualidad. A lo que me refiero es a que te vistas sexy y actues de forma sensual. No te vistas con vulgaridad, sino de forma elegante y sofisticada. No vayas por ahí con ropas holgadas y pantalones de chandal. Tu forma de vestir refleja la imagen que tienes de tí misma. Viste bien, lo que no tienes que identificar con que tenga que ser con ropa cara.

Calza zapatos de tacón alto siempre que puedas. Muchos hombres son fetichistas del calzado y los pies femeninos y ver a una Mujer atractiva con tacones altos los hace débiles y sumisos. Soy consciente de lo incómodos que pueden ser en algunas ocasiones y no se trata que los lleves siempre puestos pero, siempre que salgas y quieras sentirte super sexy, no olvides tus tacones altos.

También deberías tener algunas prendas de cuero. Muchos hombres son verdaderos fetichistas del cuero. Unos pantalones o una falda de cuero pueden hacerte sentir sexy y poderosa y, al mismo tiempo, hará sentir a los hombres débiles y sumisos. De nuevo, lo importante es que des una imágen sofisticada y elegante, no vulgar.

Cuida también tu apariencia, aprendiendo qué corte de pelo y estilo te sienta mejor, la forma correcta de maquillarte, las sombras que mejor van con tu color de pelo y tu cara. Si tu vestido y tu apariencia te sienta bien, te dará confianza en tí misma y eso se irradiará a tu alrededor.

Haz también ejercicio y come bien. Si necesitas perder peso, hay muchas clínicas de calidad para hacerlo y donde te pueden ayudar. No hagas uso de dietas rápidas ni pierdas peso en cortos periodos de tiempo. Ve a un endocrino y pierde peso de forma segura.

No tienes que estar escuálida. De hecho, a muchos hombres sumisos les gustan las Mujeres grandes. Sin embargo, no se trata de estar gorda y es mejor estar en buena forma. Si tienes sobrepeso y no estás en forma, no te sientas mal contigo misma ni te desanimes; puedes perder los kilos, es sólo cuestión de voluntad. Te ayudará a sentirte mejor contigo misma y, cuanto mejor te sientas física y mentalmente, más segura estarás y más energía sexual irradiarás.

También debes salir y vivir la vida. No pases todo el tiempo en casa viendo la televisión o navegando por internet. Vuelve a estudiar si te apetece, apúntate a algún club u organización que te interese. Conoce gente y conviértete en la Mujer segura que realmente eres.

Destaca en tu profesión y utiliza tu sexualidad y tu dominio en el lugar de trabajo para promocionarte y obtener mejores ingresos. De nuevo, no me refiero a que lo consigas a base de ir de cama en cama; me refiero a comportarte como la Mujer sensual y segura que en realidad eres. No aguantes ninguna estupidez de hombre alguno. Recuerda, tu eres superior.

Una vez hechos estos pequeños cambios y mejorada tu imagen, permite que esa naturaleza dominante aflore. Se atrevida y fuerte. Espera que lo bueno ocurra y verás como es así.

En la relación con el sumiso, empieza a dominarlo tanto dentro como fuera del dormitorio. Haz que responda al Psicoanálisis del varón sumiso. Empieza a educarlo para que sea el hombre perfecto de acuerdo a tus deseos. Exígele que dé lo mejor de sí mismo y no le permitas relajarse hacía tí y dar la relación por hecha.

Empieza a disciplinarle, pues los hombres lo necesitan. Los hombres crecen siendo disciplinados y criados por las Mujeres y, en el fondo de su corazón, todavía lo siguen deseando y necesitando; así que, aprende a disciplinarlo para educarlo mejor.

En el sexo, empieza a practicar la D/s y la Dominación Femenina. Algunas de estas prácticas te parecerán extrañas, pero son herramientas para conseguir su entrega y sumisión. Viste prendas fetichistas y usa los fetiches que tenga para tu beneficio y, al mismo tiempo, debilitarlo a él. La D/s y la Dominación Femenina alegrarán tu vida sexual, que no volverá a ser aburrida y rutinaria como antes. Si consigues superar tus inhibiciones y permites que tu sexualidad y tu dominación se liberen y se desarrollen, te sorprenderás con lo maravilloso e intenso que el sexo puede ser.

Empieza a concebir el sexo como algo para tu placer y adquiere la buena costumbre de ir prohibiéndole al sumiso los orgasmos. Si no se los permites y lo mantienes excitado y frustrado sexualmente la mayor parte del tiempo, estará mucho más motivado a servirte y obedecerte, se concentrará en tus necesidades y su excitación sexual será siempre alta. Necesitas controlar ese aspecto tan importante para controlarlo a él.

Haciendo todo esto liberarás a la Tigresa que hay en tí y tu naturaleza dominante emergerá en tu forma de ser, lo que en consecuencia hará que los hombres sean sumisos a tu alrededor y se sientan atraidos hacia tí.

Dominación y Superioridad Femenina (Elise Sutton)

¿Qué es Dominación Femenina? El término parece ser una contradicción en nuestra sociedad dominada por el machismo. La Dominación Femenina no se originó en las Mujeres Dominantes o las feministas; fueron los hombres quienes acuñaron el término para clasificar sus deseos sexuales y sociales de someterse al género femenino.

Mi curiosidad por la Dominación Femenina se ha desarrollado a lo largo de más de veinte años de estudiarla y practicarla. He aprendido mucho sobre el tema de la Dominación Femenina y sobre los deseos del varón sumiso. Cuando se habla de estos asuntos me siento algo experta, a causa de mis años de estudio, observación y participación. He descubierto que hay razones por las que los hombres tienen deseos sumisos hacia las Mujeres.

La esencia de la naturaleza de una persona se expresa en el terreno sexual por medio de diferentes deseos. Para el principiante, un hombre que desea estar debajo durante el coito es normal; pero aquel que desea ser azotado o fustigado por una Mujer es un pervertido. Sin embargo, he llegado a comprender que ambos deseos brotan de la misma raiz.

El deseo es ser dominado sexualmente por una Mujer se expresa de diferentes maneras, pero la motivación profunda es la misma. Y no sólo eso, sino que la esencia de esta naturaleza está evolucionando y el hombre que hoy desea situarse debajo durante el coito puede muy bien desarrollar mañana el deseo de ser azotado por una Mujer.

Una vez que comprendí la naturaleza de los hombres y de las Mujeres y una vez que me di cuenta del natural Dominio y Supremacía de las Mujeres sobre los hombres, encontré la llave para abrir y entender todos los deseos sumisos que hay en los hombres. No importa cómo esos deseos se expresen a través de diferentes fantasías; su esencia y sus raíces son siempre las mismas.

En concreto, el deseo del género másculino es ser dominado y gobernado por el género femenino. Por ello, ninguna expresión de esa naturaleza sumisa me sorprende. He oído de todo de mis clientes masculinos y he visto de todo a la largo de mi participación en la vida de Dominación Femenina. Los hombres desean:

  • Castigo corporal.

  • Feminización forzada.

  • Humillación.

  • Sodomización con arnés.

  • Enemas y lluvias doradas.

  • Adoración corporal.

  • Adorar a la Mujer estando al servicio de sus necesidades físicas y sexuales.

  • Ser convertidos en sirvientes domesticos para sus Mujeres.

  • Otras prácticas de Dominación y sumisión.

Pero el denominador común de todos esos deseos sexuales y de sumisión es el anhelo por la Autoridad Femenina con Amor. Para mí, esa es la verdadera definición de la Dominación Femenina. Dominación Femenina es Autoridad Femenina con Amor. Eso es lo que la mayoría de los hombres quieren y necesitan. Todos los fetiches o deseos específicos no son más que expresiones externas de la necesidad del hombre por la Autoridad Femenina con Amor.

Términos como Dominación Femenina, Supremacía Femenina y Superioridad Femenina fueron acuñados por los hombres, como intento por explicar sus deseos con respecto al género femenino. Por tanto las Mujeres son inteligentes al sacar provecho utilizando esos mismos términos.

Las palabras son meras ilustraciones verbales. La señal correcta enviada a la mente masculina hace que resurjan las aspiraciones que se instalaron en su subconsciente desde la niñez.

Los hombres crean la mayor parte de la iconografía de Dominación Femenina, imágenes que expresan cómo Mujeres poderosas invaden sus mentes y lo débiles que se sienten en su presencia. Estas imágenes expresan lo que los hombres sienten en su interior. El poeta y el compositor de canciones utilizan las palabras y el artista la pintura para expresar sus sentimientos más profundos.

Por tanto, cuando una Mujer se transforma en esa imagen, poniéndose ropa fetichista, utilizando un determinado término o imprimiendo cierta entonación a su voz, pulsa la naturaleza sumisa del varón y dispara sus sentimientos y deseos; lo que lo hace débil e indefenso.

A partir de ese momento, la Mujer puede interactuar con el hombre habiendo superado sus barreras y mecanismos de defensa. Ahora ella es libre para relacionarse con el hombre de una forma más auténtica. Así puede producirse una verdadera intimidad y compromiso entre la Mujer y el hombre, porque ahora ella puede verse a sí misma como lo hace él. Lo ve en sus ojos; ella es, efectivamente, un Diosa.

Así que le digo a las Mujeres: Por favor, no os ofendais al ver la iconografía de Dominación Femenina, sus vídeos o literatura; no importa lo gráfica que pueda ser su naturaleza. Al contrario, observad más atentamente lo que está expresando el género masculino en ellas.

¿Qué intentan transmitir cuando nos muestran a hombres con un collar y atados a los pies de una Mujer? Pregúntate, ¿por qué son tan populares entre los hombres webs como la de OWK? ¿Qué nos dicen esas imágenes acerca la naturaleza sumisa del varón?

Si la Mujer mira con más detenimiento, prescinde de sus ideas mojigatas y santurronas y examina el mensaje más que el contenido, entonces obtendrá una increíble visión íntima de la psique del varón.

¿Cuál es el mensaje que subyace en todas esas manifestaciones, independientemente del contenido? ¿No es simplemente que el género masculino reconoce su necesidad de someterse al femenino? ¿No es ese niño clamando ser disciplinado y adiestrado por la Mujer? ¿No es la auténtica naturaleza del hombre revelándose en su intento por rendirse al género femenino?

Lo que las Mujeres deben tener presente sobre la Dominación Femenina es que los hombres la necesitan. Es casi siempre el hombre con deseos sumisos quien da a conocer el estilo de vida de la Dominación Femenina a la Mujer. ¿Por qué lo hacen?

Porque los hombres desean y necesitan estar sometidos a las Mujeres. No importa cuánto insista la sociedad o la religión en sostener algo distinto, algo muy profundo en su interior hace que ansíen rendirse a una Mujer poderosa. Esos deseos crecen y se fortalecen con la edad y los hombres dedicaran innumerables horas a soñar y fantasear con la Dominación Femenina. Perseguirán esos deseos y lucharán intentando adaptarlos a las conveniencias, pero lamentablemente no podrán congraciarse con ellos hasta que tengan una auténtica relación con un Mujer que pueda explorarlos con ellos de un modo amoroso.

La otra cara de esta dinámica es que la Mujer que asuma el papel dominante y permita que su naturaleza dominante se libere, terminará adorando por completo este estilo de vida. Nunca deja de sorprenderme cuantas Mujeres, que en su momento se mostraron realmente vacilantes a la hora de ser dominantes, acaban encantadas; tanto que después dicen que nunca volverían atrás, a estar sometidas al hombre o a tener exclusivamente una relación sexual tradicional con él.

El estilo de vida de Dominación Femenina es liberador para la Mujeres y también para los hombres, puesto que les permite saciar ese anhelo que siempre llevaron dentro. La Dominación Femenina es un estilo de vida con el que tanto la Mujer como el hombre salen ganando.